Reducción de la huella de carbono en el servicio de bebidas: un enfoque de Análisis del Ciclo de Vida (ACV)

El impacto ambiental se está convirtiendo en un factor cada vez más importante en las soluciones de bebidas. Para comprenderlo mejor, se llevó a cabo un Análisis del Ciclo de Vida (ACV) en dos componentes clave de nuestro sistema: el sistema de dispensación JM Superior y un concentrado de naranja líder en ventas en envase Bag-in-Box. El objetivo fue proporcionar información clara y basada en datos que ayude a los socios B2B a tomar decisiones más sostenibles y fundamentadas.


Medición de la huella de carbono

En lugar de analizar cada producto por separado, el estudio se centró en el sistema completo de servicio de bebidas, desde la obtención de materias primas y la producción hasta el vaso final servido al consumidor. También se tuvo en cuenta toda la vida útil operativa del sistema. A lo largo de 10 años de uso, el sistema suministra más de 66.000 litros de zumo.


Comparación con zumos envasados tradicionales

Para poner estos resultados en contexto, el sistema se comparó con formatos tradicionales de zumo de naranja envasado. En todas las etapas del ciclo de vida, los resultados muestran una huella de carbono significativamente menor:

De la cuna a la puerta de fábrica (cradle-to-gate)

  • 80 % menos emisiones que el zumo NFC en botella de vidrio de 1 litro
  • 59 % menos emisiones que el zumo FC en botellas de plástico PET/PP


De la cuna al punto de venta/consumidor (cradle-to-store/consumer)

  • 49 % menos emisiones que el zumo NFC en botellas PET/PP
  • 32 % menos emisiones que el zumo FC en envases de cartón


De la cuna a la tumba (ciclo de vida completo)

  • 43 % menos emisiones en comparación con la media del mercado en diferentes formatos de envasado


En la práctica, esto significa que cambiar a un sistema de dispensación con concentrado puede marcar una diferencia notable en la huella total del servicio de bebidas.


Por qué los sistemas de dispensación son más eficientes

Los resultados se explican por dos ventajas fundamentales que contribuyen a un menor impacto ambiental:

  1. Logística de bebidas más eficiente

Las bebidas listas para consumir requieren el transporte de grandes volúmenes de agua. Dado que los sistemas de dispensación utilizan concentrado y añaden agua en el punto de servicio, se reduce significativamente el volumen y el peso del transporte. Esto se traduce en menos entregas, menor carga transportada y, en consecuencia, menores emisiones relacionadas con el transporte.

  1. Menor impacto del envase por litro

Los modelos convencionales dependen de envases individuales (vidrio, PET, cartón) para cada litro producido. En cambio, los sistemas de dispensación utilizan envases Bag-in-Box, lo que reduce considerablemente la cantidad de material por ración. Como resultado, se minimizan los residuos y se reduce el impacto ambiental global a lo largo del ciclo de vida del producto.


Convertir los datos en valor

Los resultados ofrecen una visión más clara de cómo los sistemas de bebidas influyen en el impacto ambiental. Demuestran que la forma en que se sirven las bebidas puede marcar una diferencia real, no solo el producto en sí. Para los operadores, esto implica elegir soluciones que no solo funcionen de manera eficiente a nivel operativo, sino que también apoyen prácticas más sostenibles, sin añadir complejidad a las operaciones diarias.